Septiembre mes de los sismos, con motivo de lo anterior hago referencia a las coberturas que amparan sismos y terremotos.
Antes de iniciar este artículo, te enlisto los movimientos sísmicos que se han presentado en el mes de septiembre en México, para sustentar que septiembre es el mes de los movimientos sísmicos:
- Jueves 19 de septiembre de 1985 a las 07:19:47 se registró un terremoto de 8.1 con epicentro en Lázaro Cárdenas, Michoacán
- Martes 19 de septiembre de 2017 a las 13:14:40 se registró un terremoto de 7.1 con epicentro al noroeste de Chiautla de Tapia, Puebla
- Jueves 7 de septiembre 2017 a las 23:49:18 se registró un terremoto de 8.2, con epicentro al suroeste de Pijijiapan, Chiapas
- Martes 7 de septiembre 2021 a las 20:47:46 se registró un sismo de 7.1, con epicentro en Acapulco, Guerrero
Pero, ¿por qué ocurren los sismos?
Los sismos ocurren porque la tierra está cubierta por una capa rocosa conocida como litosfera, con espesor hasta de 100 km, la cual está fragmentada en grandes porciones llamadas placas tectónicas. La movilidad de éstas ocasiona que en los bordes, donde las placas hacen contacto, se generen esfuerzos de fricción que impiden el desplazamiento de una respecto a la otra. Si dichos esfuerzos sobrepasan la resistencia de las rocas, o se vencen las fuerzas friccionantes, ocurre una ruptura violenta y la liberación repentina de la energía acumulada. (Fuente: https://www.gob.mx/cenapred/articulos/que-es-un-sismo-y-por-que-suceden?idiom=es )
Un sismo es un temblor o una sacudida de la tierra por causas internas. El término es sinónimo de terremoto o seísmo, aunque en algunas regiones geográficas los conceptos de sismo o seísmo se utilizan para hacer referencia a temblores de menor intensidad que un terremoto.
En México por ejemplo, somos una zona sísmicamente activa, por lo que es importante estar preparados ante cualquier movimiento, así como conocer sus diferencias.
Generalmente en los lugares que son cercanos al movimiento se siente como si brincara el suelo, por lo cual se le cataloga como trepidatorio, sin embargo al ir viajando estas ondas se atenúan y los componentes horizontales se amplifican, por lo que se dice que es un movimiento oscilatorio, o como si nos estuvieran meciendo. Los primeros suelen ser más destructivos con las construcciones, sin embargo también depende de la intensidad y la duración de los mismos. (Fuente: https://televisaregional.com/cual-es-la-diferencia-entre-un-sismo-oscilatorio-y-uno-trepidatorio/ )
Dependiendo de la profundidad del foco de liberación de energía de un terremoto (hipocentro), es que podemos clasificarlos en tres tipos; superficiales -con un foco de 70 KM de profundidad-, intermedios –con una profundidad de entre los 70 y 300 KM- y los profundos, con más de 300 KM de profundidad.
¿Y cuál es la diferencia entre sismo y terremoto?
Un terremoto (del latín terraemōtus, a partir de terra, «tierra», y motus, «movimiento»), también llamado sismo, seísmo (del francés séisme, derivado del griego σεισμός [seismós]), temblor de tierra o movimiento telúrico, es un fenómeno de sacudida brusca y pasajera de la corteza terrestre producida por la liberación de energía por el choque de placas tectónicas.
La diferencia entre temblores y terremotos, radica en la intensidad del movimiento sísmico, siendo los más peligros el terremoto.
Un terremoto es el movimiento brusco de la Tierra, causado por la brusca liberación de energía acumulada durante un largo tiempo. La corteza de la Tierra está conformada por una docena de placas de aproximadamente 70 km de grosor, cada una con diferentes características físicas y químicas. Estas placas («tectónicas») se están acomodando en un proceso que lleva millones de años y han ido dando la forma que hoy conocemos a la superficie de nuestro planeta, originando los continentes y los relieves geográficos en un proceso que está lejos de completarse. Habitualmente estos movimientos son lentos e imperceptibles, pero en algunos casos estas placas chocan entre sí como gigantescos témpanos de tierra sobre un océano de magma presente en las profundidades de la Tierra, impidiendo su desplazamiento. Entonces una placa comienza a desplazarse sobre o bajo la otra originando lentos cambios en la topografía. Pero si el desplazamiento es dificultado comienza a acumularse una energía de tensión que en algún momento se liberará y una de las placas se moverá bruscamente contra la otra rompiéndola y liberándose entonces una cantidad variable de energía que origina el Terremoto.
Las zonas en que las placas ejercen esta fuerza entre ellas se denominan fallas y son, desde luego, los puntos en que con más probabilidad se originen fenómenos sísmicos. Sólo el 10% de los
terremotos ocurren alejados de los límites de estas placas. (Fuente: https://www.udc.es/dep/dtcon/estructuras/ETSAC/Investigacion/Terremotos/QUE_ES.htm )
Al ubicarse México entre cinco placas tectónicas, nuestro país es uno de los que registra mayor actividad sísmica en el mundo y así se comprobó el 28 de marzo de 1787, cuando se registró el terremoto más fuerte en la historia de la nación, el cual tuvo una magnitud de 8.6, registrándose en las costas de Oaxaca, de acuerdo a documentos que dieron cuenta del temblor que provocó también un devastador tsunami.
A diferencia de otros desastres como los huracanes, no existen temporadas ni avisos para los terremotos. Estos pueden suceder casi en cualquier lugar y a cualquier hora.
Con motivo de todo lo antes expuesto, cada persona, sin importar donde viva, debería tener un plan de recuperación que implementar después de un desastre, incluyendo en este el cerciorarse de tener el tipo y monto correcto de cobertura de seguro, lo anterior porque mucha gente que contrata este producto, después de que ocurre el siniestro, se entera que fue lo que contrato y no antes, en virtud de que no leyó sus Condiciones Generales, ni fue asesorada correctamente al momento de la contratación del seguro.
Esta cobertura provee los primeros gastos ante pérdidas económicas derivadas de la ocurrencia de un terremoto, siempre y cuando se presente el parámetro de intensidad establecida en la póliza.
Según datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), cerca de 95.5% de los hogares no cuenta con un seguro para hogar.
En materia de seguros, el Riesgo Sísmico a la probabilidad de ocurrencia, dentro de un periodo y lugar determinados, de un sismo que cause ciertas pérdidas o daños. En el riesgo influyen el peligro sísmico, los posibles efectos locales de amplificación de las ondas sísmicas, la vulnerabilidad de las construcciones, la capacidad de respuesta de Instituciones y Autoridades así como las posibles pérdidas humanas y económicas.
El riesgo sísmico varía de una región a otra, dependiendo de la cercanía a las fallas activas, al tipo de suelo, a la edad y diseño de las edificaciones y en gran medida de la cantidad y tipo de asentamientos humanos localizados en el lugar. El riesgo sísmico en la Ciudad de México varía mucho de una zona a otra debido a la heterogeneidad y comportamiento de los suelos, así como a la diversidad de los asentamientos humanos. (Fuente: http://data.proteccioncivil.cdmx.gob.mx/simulacros/CDMX/Situacion-sismica.html )
Aunque existen diferentes pólizas que garantizan la protección de la vivienda en caso de algún fenómeno natural como sismos, inundaciones, incendios o erupciones volcánicas, cada institución toma en cuenta distintos rubros para determinar el costo de sus primas, así como algunas aseguradoras solicitan un coaseguro para zonas que supongan un mayor riesgo, así como mayores deducibles en daños parciales o totales, principalmente en cuestión de terremotos
Hay una diversidad de coberturas que pueden ser contratadas, dependiendo de la Aseguradora y las coberturas o planes que maneje la misma, siendo las coberturas esenciales:
- Daño estructural.
- Daños o destrucción de bienes materiales en el interior.
- Incendios de contenidos.
- Limpieza de escombros.
- Gastos de hospedaje o renta de un nuevo inmueble.
- Pago de bodega para el resguardo de tus pertenencias.
- Desalojo y mudanza.
- Robos en el hogar mientras está deshabitado.
- Mascotas
- Cristales
- Robo de contenidos
- Responsabilidad civil doméstica
- Responsabilidad familiar
Para hacer válidas estas coberturas, se deberá de pagar el deducible que se pacte en el contrato de seguro, el cual puede ir en promedio del 2 al 3% del valor total del inmueble, según estipula la AMIS, así como un coaseguro, que puede ser desde el 10 al 30%, dependiendo la zona en la que se ubique la vivienda.
Dentro de la cobertura de terremoto, se ofrece protección contra riesgos catastróficos de la naturaleza como los terremotos, sismos, erupción volcánica, tsunamis, maremoto y marejada, cuando estos afecten los bienes muebles o inmuebles.
Asimismo, es importante:
- conocer los requisitos para poder contratar este tipo de seguro;
- comparar coberturas, monto de primas a pagar y, sumas aseguradas que se pagarán en caso de siniestro;
- contratar este seguro con un buen bróker que te pueda dar la asistencia que se necesita para este tipo de producto;
- consultar el Buró de Entidades Financieras para que conozcas el comportamiento de la Aseguradora con la que celebrarás el contrato de seguro;
- leer las Condiciones Generales del seguro, antes de su contratación y en específico sus exclusiones para verificar que el inmueble no encuadre en alguna de ellas antes de presentare el siniestro;
- conocer la documentación que se deberá de presentar al momento del siniestro, para tenerla en un resguardo seguro, para en caso de que ocurra el siniestro;
- conocer previamente los pasos a seguir al momento de la ocurrencia del siniestro
- leer la Ley Sobre el Contrato de Seguro, para conocer tus derechos y obligaciones como asegurado.
- Contar con un buen abogado en materia de seguros, para cualquier cosa que se pueda al celebrar el contrato de seguro, durante la vigencia del contrato, al ocurrir el siniestro y, en caso de que la Aseguradora determine improcedente el mismo. En muchos casos cuando la Aseguradora determina la improcedencia del reclamo o, se está inconforme con el monto ofrecido, es cuando la gente se da a la tarea de buscar al abogado que lo representará en el juicio ordinario mercantil, generándose con esto, pérdida de tiempo y, de dinero así que prevea todos los aspectos.
Este seguro, debería de ser obligatorio en México, esto en atención a la ubicación geográfica de nuestro país, en donde existe una probabilidad más alta de que ocurran estos fenómenos en comparación a otros países y, en atención a la experiencia de los eventos que se han presentado, ya que, en tan solo en el año de 2021, el Servicio Sismológico Nacional reportó 1,969 sismos en la República Mexicana con magnitud igual o superior a 3.5 grados en escala de Richter. Es decir que en este país se registran más de cuatro sismos por día dentro de ese rango de magnitud y 40 en total.
De los sismos más recientes destacan el del 7 y 19 de septiembre de 2017, de magnitud 8.2 y 7.1 respectivamente, que sacudieron el estado de Oaxaca y la Ciudad de México cobrando la vida de al menos 369 personas y, derrumbando a 57 edificios en la capital y decenas de casas en Juchitán de Zaragoza y Guerrero.
Aunque el seguro no evita que ocurra este tipo de eventos, si genera tranquilidad a las personas porque protege su patrimonio, por esta razón, la compra del seguro no debe verse como un gasto adicional, sino que debe de ser tomado como una inversión que protege ante cualquier eventualidad.
La cobertura de terremoto es una cobertura opcional dentro del aseguramiento de bienes muebles e inmuebles, por lo cual las pólizas de este tipo van siempre con una cobertura básica que comprende eventos que generen daños materiales como consecuencia de incendios, rayos, explosiones, inundaciones, entre otros.
Si tienes tu domicilio en la Alcaldías Iztapalapa, Venustiano Carranza, Iztacalco, Cuauhtémoc, Tláhuac y Xochimilco, debes saber que estas son las zonas de más alto riesgo sísmico, por lo que es indispensable que contrates dicho seguro.
Los mayores daños y pérdidas humanas causadas por terremotos en este país se han registrado cuando se presentan sismos de gran duración y con un tipo de onda lenta, de dos segundos de periodo. En zonas de suelos blandos, como las partes bajas de la ciudad de México, la fuerza de esos movimientos del suelo es hasta cinco veces mayor que en las áreas rocosas del mismo valle, como en las Lomas de Chapultepec o Ciudad Universitaria.
Esta diversidad de efectos, sumada a la alta frecuencia de temblores en todo el país, hace que en México el riesgo sísmico sea similar al que tiene Japón por la alta frecuencia e intensidad de los temblores que les afectan.
A partir del sismo de 1985 en la ciudad de México se trabaja más en el campo de la investigación y la prevención: se han introducido nuevas técnicas de construcción que sustituyen el concreto por el acero; se crearon protocolos de seguridad y legislaciones, pero todavía mucha de la normatividad es de adopción voluntaria. (Fuente: https://www.dicyt.com/noticias/el-riesgo-sismico-de-mexico-es-equiparable-al-de-japon )
Los Seguros y los créditos hipotecarios.
Cuando se celebra un crédito hipotecario, la institución financiera que otorga el crédito contrata un seguro de vivienda en donde dicha institución financiera queda como beneficiario preferente de dicho seguro y, la suma asegurada que ampara dicho riesgo, consistirá únicamente en el pago del saldo insoluto que el acreditado deba a dicha institución financiera, al momento del siniestro.
Hoy en día la gente que contrata el crédito hipotecario y el seguro, no lo entienden hasta el momento en que ocurre el siniestro, en donde el acreditado se libera del adeudo con la institución financiera, pero se queda sin ningún recurso.
Tampoco tienen la menor idea del proceso que pasarán, una vez que ocurra el evento y, mucho menos el tiempo que tardara en realizarse el ajuste del siniestro y el tiempo en que la aseguradora pague la suma asegurada a la institución financiera que otorgó el crédito.
Mucha gente que pasó por este proceso, se ha guardado la mala experiencia por la que pasó y no lo ha querido compartirlo a los demás. Esperamos que alguien lo haga y nos trasmita los pasos que tuvo que dar para concluir ese proceso amargo, que se presenta desde la pérdida de todos sus bienes, la búsqueda de un departamento para rentar cerca del inmueble siniestrado y, volver a empezar de cero.
¿Ya aprendimos la lección de 2017?
En México, aún no aprendemos la lección respecto a la contratación de seguros que amparen sismos.
En México hay más de 2.4 millones de inmuebles en la CDMX y en el 2017, solo había alrededor de 300 mil pólizas de seguros contra terremoto, de las cuales el 40% estaban ligadas a una hipoteca y cuando un seguro de vivienda está ligado a una hipoteca, lo que protegen únicamente es el saldo que se le debía al banco.
En muchísimas pólizas la letra chiquita no dejaba claro si el seguro le pagaría solo el saldo al banco, o pagaría por el valor de reposición de la propiedad, o por su valor comercial. Y esto es importante porque todos sabemos que cuando un desastre natural provoca alta demanda de materiales de reconstrucción, los precios subirán.
Por otro lado, hubo que esperar a que lleguen los ajustadores. Tan solo para el sismo del 19 de Septiembre de 2017, las aseguradoras recibieron más de 56 mil reclamaciones de pólizas de seguros vigentes (o sea casi el 20% de todas las pólizas de la ciudad), pero resulta que en todo el país hay solamente 700 ajustadores registrados ante la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, y recordemos que acababa de ocurrir el sismo del 7 de Septiembre de ese año, el cual generó más de 23 mil reclamaciones. Osea que en las semanas posteriores al sismo del 19, cada ajustador traería en sus manos en promedio más de 110 reclamaciones que evaluar y ajustar! Incluso las aseguradoras tuvieron que contratar ajustadores de otros países, con lo que el costo de procesar cada reclamación sería aún más alto. El resultado es bien sabido: 16 meses después del sismo, las aseguradoras apenas habían pagado el 60% de las reclamaciones recibidas. Esto es consistente con la expectativa que se tiene a nivel sector asegurador de que las reclamaciones por desastres naturales tardan entre 12 y 24 meses para pagarse. (Fuente: https://www.super.mx/seguros-que-pagan-rapido-neta/ )
De todo esto:
¿Crees que en caso de que se vuelva a presentar otro siniestro las Aseguradora cuenten con un mayor número de ajustadores para dar una mejor atención?
¿Consideras que en el 2021 la gente esté más consiente en la contratación de este tipo de seguros?
Esto generó que se enfocara la atención en otro tipo de seguros que den respuesta oportuna a este tipo de eventos, siendo estos los seguros paramétricos, mismos que serán materia de otro artículo.