Es un asegurado responsable aquel que:

  1. Antes de contratar, consulta e investiga:
    • El RECAS de la CONDUSEF, para leer y comparar las Condiciones Generales del contrato de seguro que celebrará con las de otras aseguradoras.
    • El Buró de Entidades Financieras, para verificar el comportamiento de la institución con la que pretende contratar.
  2. Se realiza exámenes médicos previos: Antes de contratar un seguro de vida o de gastos médicos mayores, acude a un médico para realizarse estudios clínicos. Con esto garantiza la exactitud de sus respuestas al llenar los cuestionarios de la aseguradora y evita incurrir en omisiones o falsas declaraciones. Siempre ten presente que en términos del artículo 8 de la Ley Sobre el Contrato de Seguro, el proponente, es decir la persona que pretende celebrar el contrato de seguro, estará obligado a declarar por escrito a la empresa aseguradora, de acuerdo con el cuestionario relativo, todos los hechos importantes para la apreciación del riesgo que puedan influir en las condiciones convenidas, tales como los conozca o deba conocer en el momento de la celebración del contrato, es decir, a ti  te toca declarar tus padecimientos, enfermedades, actividades, el uso que le darás al vehículo, etc., no a la aseguradora preguntarlos y, si piensas omitir o declarar inexacatamente los hechos, ni te preocupes porque cuando ocurra el siniestro, la aseguradora solicitará diversa documentación y, de ella se desprenderá las omisiones o inexactas declaraciones y, terminará por determinar cómo improcedente el pago de la suma asgurada contratada, en términos de los artículos 47, 48 o 70 de la Ley Sobre el Contrato de Seguro, según sea el caso.
  3. Comprende su protección: Conoce a detalle los términos, alcances y limitaciones de la póliza de seguro, así como la solidez de la aseguradora antes de firmar el contrato.
  4. Actúa siempre con absoluta buena fe: No falsea ni oculta información a la aseguradora: ni durante la contratación, ni a lo largo de la vigencia del contrato, ni al ocurrir el siniestro, ni ante los tribunales en caso de litigio.
  5. Conoce el marco legal de su póliza: Se informa adecuadamente sobre sus derechos y obligaciones como asegurado a través de la lectura de:
    • Las Condiciones Generales de su póliza.
    • La Ley Sobre el Contrato de Seguro.
    • El Reglamento de Agentes de Seguros y Fianzas (si contrató a través de un agente).
    • La Ley de Protección y Defensa al Usuario de Servicios Financieros.
    • RECUERDA: EL DESCONOCIMIENTO DE LA LEY NO TE EXIME DE SU CUMPLIMIENTO.
  6. Notifica la agravación del riesgo: Evita agravar el riesgo asegurado y, en caso de que ocurra una modificación sustancial, da aviso oportuno a la aseguradora en los términos pactados en la póliza y en la Ley Sobre el Contrato de Seguro.
  7. Cumple puntual con el pago de primas: Paga las primas dentro del plazo convenido en las Condiciones Generales o, en su defecto, dentro de los 30 días, de conformidad con el artículo 40 de la Ley Sobre el Contrato de Seguro.
  8. Respeta el principio indemnizatorio: Entiende el seguro como un instrumento de protección financiera y patrimonial, sin pretender obtener un enriquecimiento injustificado a costa de un siniestro.
  9. Sabe cómo actuar ante malas prácticas: Conoce las vías institucionales y legales para presentar una queja o denuncia en caso de que un agente, bróker, ajustador, investigador y abogado de la aseguradora, incurra en una mala praxis durante su gestión.
  10. Busca asesoría legal especializada: Cuenta con el respaldo de un abogado especialista en derecho de seguros para asesorarlo de manera oportuna en la contratación, durante la vigencia de la póliza, al momento del siniestro o ante una controversia judicial.

«Tu tranquilidad no se improvisa, ni es cuestión de suerte: asesórate de manera responsable antes de contratar tu seguro

y 0. Se mantiene bien informado de lo que acontece en el sector asegurador, consultando la página web.culturadelcontratodeseguro.com.mx

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