Por: Especialista en Gestión de Riesgos y Seguros Corporativos

Dirigido a: Asegurados (Gerentes de Logística, CFOs, Risk Managers) e Intermediarios de Seguros (Brokers y Agentes)

El reordenamiento de las cadenas de suministro globales ha colocado a México en el centro neurálgico del comercio intercontinental. Sin embargo, la reubicación de operaciones (nearshoring) ha traído consigo un efecto secundario que muchos balances financieros aún no han digerido: un crecimiento exponencial en la exposición al riesgo del transporte de carga.

De acuerdo con los reportes financieros del sector asegurador al segundo trimestre de 2025, el ramo de Daños registró un crecimiento récord real del 37.9%. Un incremento de esta magnitud no responde únicamente a la firma de nuevas pólizas; refleja una vertiginosa elevación en el valor acumulado de las mercancías en tránsito, el encarecimiento de los insumos por presiones inflacionarias acumuladas y la saturación de los principales corredores logísticos del país.

La pregunta crítica para las empresas operando en México no es si cuentan con una póliza de transporte marítimo, sino: ¿Está cubriendo esa póliza la masa crítica, el valor actual y el trayecto real de su cadena de suministro?

  1. La Brecha del Infraseguro: Contratos de Ayer para Valores de Hoy

El fenómeno del nearshoring no solo incrementó el volumen de mercancías transportadas; transformó su composición y su valor intrínseco. El tránsito marítimo que antes transportaba materias primas básicas o productos terminados de bajo margen, hoy traslada insumos tecnológicos de alto valor, maquinaria especializada de última generación y componentes electrónicos destinados a las plantas del norte y centro del país.

El Desfase en las Sumas Aseguradas

Muchas empresas continúan renovando sus pólizas de transporte bajo el esquema de declaración anual o límite máximo por embarque preestablecido con parámetros fijados años atrás. Esto genera dos escenarios de severo infraseguro:

  1. Obsolecencia por inflación y tipo de cambio: Un contenedor de microcomponentes o maquinaria industrial importado desde Asia o Europa a través de los puertos de Manzanillo o Veracruz hoy vale, en términos nominales de reposición, entre un 20% y un 40% más que hace tres años. Si el límite por embarque (LME) fijado en la póliza no ha sido actualizado, cualquier pérdida total dejará a la empresa asumiendo la diferencia de su propio bolsillo.
  2. Aplicación de la Regla Proporcional: En caso de pérdida parcial o avería gruesa, si la aseguradora detecta que la suma asegurada declarada es inferior al valor real en riesgo al momento del embarque, indemnizará únicamente en la misma proporción en que la mercancía estaba cubierta, dejando desprotegido el capital de trabajo de la empresa.
  1. El Espejismo Marítimo: El Riesgo no Termina en Puerto

Un error extendido entre los administradores de riesgo es concebir la póliza marítima bajo una perspectiva puramente oceánica. La carga que desembarca en las terminales marítimas mexicanas inicia ahí su tramo de mayor vulnerabilidad operativa.

Los corredores logísticos intermodales que conectan a los puertos de Manzanillo (Pacífico) y Veracruz (Golfo) con el Bajío, la Zona Metropolitana del Valle de México y la frontera norte (Monterrey, Saltillo, Tijuana) presentan niveles severos de saturación y exposición a riesgos combinados:

  • Inseguridad y Robo en Tránsito Terrestre: Mientras que el trayecto marítimo enfrenta principalmente riesgos de avería común, mojadura o caída de contenedores, la continuidad del trayecto por carretera o ferrocarril implica un salto cualitativo hacia el riesgo de robo con violencia, rapiña e interceptación criminal.
  • Cuellos de Botella y Almacenaje Provisorio: El incremento del flujo comercial ha rebasado en diversos momentos la capacidad operativa de las terminales portuarias e intermodales. Esto obliga a las mercancías a permanecer en bodegas de depósito o patios de estancia prolongada, zonas donde la cobertura de la póliza marítima puede suspenderse o limitar sus sumas aseguradas si no se ha contratado la extensión explícita de almacenaje en tránsito.

Si una póliza de carga marítima finaliza legalmente con la cláusula clásica «sobre el costado del buque» (FOB) o no extiende adecuadamente las coberturas puerta a puerta (Door-to-Door / Warehouse to Warehouse), el asegurado asume al 100% el tramo terrestre más peligroso de la ruta.

  1. Matriz de Ajuste: Guía para Asegurados e Intermediarios

Para cerrar la brecha entre el riesgo teórico y el riesgo real del nearshoring, tanto las empresas compradoras de seguros como los agentes y brokers deben auditar sus pólizas actuales mediante el siguiente marco de acción:

Punto de Auditoría Riesgo / Omisión Frecuente Solución y Ajuste en Póliza
Límite Máximo por Embarque (LME) Superar el límite contratado al enviar contenedores de alto valor o concentrar varios embarques en un mismo buque/tren. Revaluar el LME con base en los costos actuales de reposición + fletes + impuestos. Implementar cláusula de Límite Automático de Control de Embargo.
Alcance Territorial (Tránsito Interior) Considerar que la póliza cubre el traslado nacional tras el despacho aduanal sin especificar la ruta terrestre. Contratar la cobertura de Tránsito Terrestre Conectado/Continuado con cláusula Warehouse to Warehouse (Cláusulas de Carga del Instituto – A).
Cláusula de Avería Gruesa (General Average) Desconocer las implicaciones financieras de una declaración de avería gruesa por parte de la naviera. Confirmar la inclusión expresa de la cobertura de contribución a la Avería Gruesa y Salvamento, evitando el embargo de la carga por la naviera.
Almacenaje en Puerto / Patios Intermodales Pérdida de cobertura por exceder los días límite de permanencia en recinto fiscal o patio seco por demoras logísticas. Negociar la ampliación de días en la Cláusula de Continuidad de Tránsito (mínimo 30 a 60 días en puerto/aduana).
Medidas de Prevención de Riesgos (Garantías) Anulación de siniestros por no cumplir con horarios de circulación, custodias armadas o GPS requeridos en tramos terrestres. Revisar y flexibilizar el cuadro de Garantías de Seguridad con la aseguradora para ajustarlo a la realidad operativa del transportista.

Recomendaciones Finales

Para el Asegurado (Empresas Importadoras y Exportadoras):

No considere el seguro de transporte como un costo administrativo commodity. Realice un inventario actualizado de sus valores en tránsito y mapee la ruta completa de su mercancía desde que sale del proveedor extranjero hasta que entra a su línea de producción. Exija a su agente de seguros una revisión de los límites contractuales ante la nueva realidad de sus volúmenes de importación.

Para el Intermediario (Brokers y Agentes de Seguros):

El crecimiento del 37.9% en el ramo de Daños es una llamada clara del mercado: sus clientes están moviendo más valor y enfrentando más riesgos. Su rol como asesores consultivos radica en identificar el infraseguro antes de que ocurra el siniestro. Estructurar pólizas integrales que amparen adecuadamente el tránsito marítimo, el despacho aduanero y la logística terrestre de última milla no solo protege el patrimonio de su cliente, sino que blinda su responsabilidad profesional como intermediario.

El nearshoring exige una logística moderna; es hora de que la gestión de riesgos y los contratos de seguros estén a la misma altura.

FUENTE: https://gemini.google.com/app/9e25f7203cc3cb18?utm_source=app_launcher&utm_medium=owned&utm_campaign=base_all