En el ámbito de los seguros de daños en México —excluyendo el ramo de automóviles— el sector ha experimentado un crecimiento notable, con incrementos en prima emitida que superan el 17% interanual. Este dinamismo refleja una mayor conciencia sobre la gestión del riesgo patrimonial, tanto a nivel corporativo como residencial. Sin embargo, un mayor volumen de contratación no equivale automáticamente a una correcta protección financiera.

Existe una brecha estructural entre la contratación del seguro y la correcta determinación de la suma asegurada. En el ramo de incendio y líneas aliadas, errores aparentemente menores al definir el valor de los bienes asegurados derivan en dos escenarios financieros adversos: la pérdida directa por la aplicación de la cláusula de proporcionalidad (infraseguro) o el desembolso inútil de primas sin posibilidad de recuperación (sobreasegurado).

  1. La base conceptual: Valor Real vs. Valor de Reposición

Para establecer adecuadamente la suma asegurada en un inmueble o en sus contenidos (maquinaria, inventarios, mobiliario), es imperativo distinguir las dos modalidades de valuación previstas en la práctica aseguradora mexicana:

Valor Real (o Valor Actual)

Es el costo de reconstrucción o reposición del bien al momento del siniestro, deduciendo la depreciación acumulada por uso, edad y estado de conservación.

Valor Real = Valor de Reposición a Nuevo – Depreciación

  • Aplicación: Frecuentemente utilizado en mercancías, inventarios, maquinaria antigua o en pólizas donde no se pactó expresamente la cláusula de valor de reposición.

Valor de Reposición (o Valor a Nuevo)

Es la cantidad requerida para reparar, construir o adquirir un bien de las mismas características, calidad y capacidad técnica, sin aplicar deducción alguna por depreciación física.

  • Aplicación: Común en edificaciones y activos fijos industriales/comerciales. Requiere cláusula explícita en la póliza y, por lo general, la obligación del asegurado de efectuar la reconstrucción o reemplazo efectivo en un plazo determinado.

Punto crítico: La suma asegurada debe corresponder fielmente al esquema contratado. Asegurar a Valor Real con montos calculados a Valor de Reposición genera sobreseguro; fijar sumas a Valor de Reposición estimadas con costes obsoletos deviene en infraseguro.

  1. La regla de tres del sector: La Cláusula de Proporcionalidad

El Artículo 92 de la Ley Sobre el Contrato de Seguro (LSCS) en México contempla el principio de proporcionalidad cuando la suma asegurada es inferior al valor real o de reposición del bien al momento de ocurrir el siniestro.

Indemnización = Daño Evaluado X Suma Asegurada/Valor Real del Bien

Si el asegurado fija una suma asegurada por debajo del valor real del bien al momento del siniestro, la aseguradora responderá de los daños en la misma proporción en que la suma asegurada cubra el valor insurable. En términos prácticos, el asegurado se convierte en su propio «coasegurador» por la diferencia no cubierta.

  1. Análisis de escenarios en el mercado mexicano

A continuación se presentan tres casos prácticos basados en una nave industrial en el parque industrial de Querétaro, cuyo costo real de reconstrucción (valor insurable al momento del siniestro) es de $10,000,000 MXN. Se asume un incendio parcial que genera daños materiales por $3,000,000 MXN (libre de deducible y coaseguro para efectos didácticos).

Concepto Escenario A: Infraseguro Escenario B: Cobertura Correcta Escenario C: Sobreseguro
Valor Insurable Real $10,000,000 MXN $10,000,000 MXN $10,000,000 MXN
Suma Asegurada en Póliza $6,000,000 MXN (60%) $10,000,000 MXN (100%) $15,000,000 MXN (150%)
Daño Material Siniestrado $3,000,000 MXN $3,000,000 MXN $3,000,000 MXN
Proporción de Cobertura 60% 100% 100% (Principio Indemnizatorio)
Indemnización Bruta $1,800,000 MXN $3,000,000 MXN $3,000,000 MXN
Pérdida Asumida por Asegurado $1,200,000 MXN $0 MXN $0 MXN
Eficiencia de Prima Ineficiente (Pérdida al siniestro) Óptima Ineficiente (Sobreprecio de prima)

Desglose de los resultados:

  1. Escenario A (Infraseguro – Pérdida de $1,200,000 MXN):

Al haber fijado una suma asegurada de $6,000,000 MXN frente a un valor real de $10,000,000 MXN, la póliza opera únicamente al 60%. De los $3,000,000 MXN de daños, la aseguradora indemniza $1,800,000 MXN. El cliente debe absorber de su flujo de caja los $1,200,000 MXN restantes.

  1. Escenario B (Ajuste Perfecto):

La suma asegurada refleja con precisión el valor insurable. La indemnización cubre la totalidad del daño sufrido.

  1. Escenario C (Sobreseguro – Pago inútil de prima):

Conforme al principio indemnizatorio regulado en la LSCS, el seguro de daños es un contrato de mera indemnización y no puede constituir fuente de enriquecimiento para el asegurado. En caso de siniestro parcial o total, la aseguradora solo pagará el valor real del daño ($3,000,000 MXN en este caso, o máximo $10,000,000 MXN en pérdida total). El excedente de suma asegurada ($5,000,000 MXN) representó un pago extra de prima sin beneficio alguno.

  1. Factores macroeconómicos que agravan el problema en México

El incremento reciente en la frecuencia y severedidad de incendios industriales y comerciales coincide con presiones económicas que desajustan las sumas aseguradas si no se revisan periódicamente:

  • Inflación en Costos de Construcción: Los índices de precios de insumos como acero, concreto y mano de obra han presentado variaciones por encima de la inflación general (INPC). Una edificación valuada en 2022 puede presentar hoy un desfase severo de reconstrucción si no se aplicó un endoso de actualización de suma asegurada.
  • Depreciación Cambiaria y Maquinaria Importada: La maquinaria industrial cotizada en divisas extranjeras (USD/EUR) requiere esquemas de valoración dynamic update. Si el tipo de cambio fluctúa o los costos de flete internacional aumentan, la suma asegurada contratada en pesos puede quedar corta ante un evento de reposición.
  • Confusión entre Valor Comercial y Valor Físico de Reconstrucción: Un error recurrente en el mercado de bienes raíces es asegurar el valor comercial del inmueble (el cual incluye el valor del terreno). El terreno no se quema en un incendio; por ende, incluir su valor en la suma asegurada genera un sobreseguro automático sobre el suelo y un posible infraseguro sobre la edificación si el cálculo no separó correctamente los conceptos.
  1. Recomendaciones de gestión para intermediarios y asegurados

Para mitigar el impacto financiero del sobreseguro e infraseguro en las pólizas de incendio, se sugieren las siguientes acciones clave dentro de la cadena de valor del seguro:

  1. Avaluós Técnicos Periódicos: Realizar avalúos con peritos ajustadores o unidades de valuación acreditadas al menos cada 2 años para activos fijos y edificaciones.
  2. Uso de Cláusulas de Margen / Valor Declarado: Implementar cláusulas de margen de variación (ej. 10% – 15%) o esquemas de pólizas flotantes para inventarios con altas fluctuaciones a lo largo del año.
  3. Revisión de la Cláusula de Exención de Proporcionalidad: En ciertas líneas de negocio, pactar cláusulas donde la aseguradora no aplicará la regla de proporcionalidad si la suma asegurada representa al menos el 80% o 90% del valor insurable al momento del evento.
  4. Asesoría Transparente por parte del Agente de Seguros: Explicar claramente al cliente final que recortar la suma asegurada para «ahorrar prima» activa automáticamente la cláusula de proporcionalidad en cualquier siniestro parcial.

FUENTE: https://gemini.google.com/app/508df9e4eae5f427?utm_source=app_launcher&utm_medium=owned&utm_campaign=base_all