Lejos de ser una decisión arbitraria, la diferenciación de costos por género responde a modelos estadísticos de esperanza de vida, morbilidad (frecuencia de enfermedades) y perfiles de riesgo específicos.

Curiosamente, el impacto no es el mismo en todos los ramos: mientras que en salud las mujeres suelen pagar más, en los seguros de vida y de automóviles la balanza se inclina de manera distinta.

Aquí tienes el desarrollo técnico de cómo se comportan estas primas, enfocado principalmente en el mercado mexicano.

  1. Seguro de Gastos Médicos Mayores (SGMM): La Brecha de Género

En el ramo de salud, las mujeres pagan significativamente más que los hombres, especialmente durante su edad reproductiva y productiva. Datos analíticos de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) señalan que, en promedio, una mujer puede llegar a pagar hasta un 42% más en la prima de un SGMM en comparación con un hombre de su misma edad.

Este comportamiento responde a los siguientes factores:

  • Salud Reproductiva y Maternidad: Entre los 25 y los 40 años, las primas femeninas se elevan considerablemente debido al costo que representan la cobertura de parto, cesárea y las posibles complicaciones del embarazo o del recién nacido.
  • Mayor Morbilidad y Uso de Servicios: Estadísticamente, las mujeres son más proactivas en el cuidado de la salud. Acuden con mayor frecuencia a consultas médicas y se realizan más estudios preventivos (mastografías, Papanicolau, perfiles hormonales), lo que incrementa la frecuencia de uso de la póliza.
  • Prevalencia de Enfermedades de Alto Costo: Existe una mayor predisposición genética y biológica en las mujeres a padecer enfermedades autoinmunes, trastornos tiroideos, osteoporosis y tipos específicos de cáncer (mama y cérvico-uterino), cuyos tratamientos son altamente costosos.
  • Mayor Esperanza de Vida: En México, la expectativa de vida de las mujeres supera a la de los hombres por casi 6 años. Vivir más tiempo significa que la aseguradora proyecta un periodo más largo de atención médica en la vejez, etapa donde los costos de salud se disparan.

La paradoja de la CNSF: Un dato técnico muy relevante detectado por la CNSF es que, aunque el costo promedio de un siniestro (la severidad) causado por mujeres en gastos médicos suele ser un 35% menor que el de los hombres, el precio de su prima es un 42% mayor debido a la alta frecuencia con la que utilizan los servicios.

  1. Seguro de Vida: El Escenario Inverso

En el ramo de Vida (particularmente en las coberturas por fallecimiento), el comportamiento se invierte: los hombres pagan primas más altas que las mujeres para una misma suma asegurada.

Género Comportamiento de la Prima Justificación Actuarial
Hombres Más alta Tienen una menor esperanza de vida y presentan una menor aversión al riesgo (estadísticamente están más expuestos a muertes accidentales, violencia y enfermedades cardiovasculares tempranas). La tabla de mortalidad penaliza al varón.
Mujeres Más baja Su mayor longevidad (resistencia genética a la mortalidad) retrasa probabilísticamente el momento en que la aseguradora tendrá que pagar la indemnización por fallecimiento.

Nota: Si se trata de un seguro de vida con componente de ahorro (dote o jubilación), la prima de la mujer podría ser más alta, ya que la aseguradora tendrá que pagarle una renta mensual durante muchos más años de vejez.

  1. Seguro de Automóviles: Conducta y Siniestralidad

Aunque en la contratación de seguros de auto intervienen variables como el modelo del vehículo y la zona geográfica, el género del conductor principal sigue siendo un factor de tarificación.

  • Los hombres jóvenes suelen pagar las primas más elevadas del mercado. Las estadísticas de siniestralidad vial demuestran que los varones (particularmente entre los 18 y 30 años) presentan conductas de manejo con menor aversión al riesgo, registrando accidentes a velocidades más altas y con mayores niveles de pérdida total.
  • Las mujeres registran una siniestralidad de «baja severidad pero alta frecuencia». Los percances viales donde se involucran mujeres suelen ser choques menores, alcances o raspaduras en estacionamientos. Al ser los daños materiales económicamente menores, las aseguradoras suelen otorgar primas más bajas a las mujeres en este ramo.

El Debate Internacional y la Tendencia Futura

Es importante destacar que en otras regiones del mundo este comportamiento ha cambiado por cuestiones regulatorias. Por ejemplo, en la Unión Europea, a partir de la famosa sentencia del Tribunal de Justicia del 2012 (Directiva de Género), se prohibió estrictamente el uso del sexo como factor de cálculo actuarial para determinar las primas de los seguros, obligando a las compañías a ofrecer tarifas unisex.

Sin embargo, en México y la mayor parte de Latinoamérica, las aseguradoras siguen operando bajo el esquema de libertad de tarificación basada en el riesgo real y estadístico, por lo que la diferenciación de costos por género se mantiene vigente bajo el argumento técnico de mantener la salud financiera de las instituciones de seguros.

FUENTE: https://gemini.google.com/app/de08b677b6c8c140?utm_source=app_launcher&utm_medium=owned&utm_campaign=base_all