En México, el panorama regulatorio y las posturas institucionales respecto al uso de Inteligencia Artificial (IA) en el sector asegurador reflejan una clara división de funciones entre la supervisión técnica y la defensa del consumidor. Mientras la CNSF se enfoca en la estabilidad financiera y los límites operativos del modelo, la CONDUSEF ha adoptado un rol de alerta activa ante el riesgo de exclusión y falta de transparencia.

A continuación, se detalla la situación actual y las posturas de ambas autoridades respecto a la IA en los contratos de seguro:

  1. La postura de la CONDUSEF: Alerta por discriminación algoritmitica

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) mantiene la postura más crítica y pública en la actualidad. Su principal preocupación radica en que las herramientas tecnológicas no se conviertan en un vehículo para vulnerar los derechos de los asegurados.

  • Alertas por rechazos injustificados: La CONDUSEF ha emitido alertas específicas ante el incremento de quejas en ramos sensibles como Automóviles (choques) y Gastos Médicos Mayores. Ha detectado que algunas aseguradoras confían plenamente en modelos predictivos y algoritmos automáticos para negar indemnizaciones o rechazar pagos de manera injusta.
  • Sesgos y discriminación en el contrato: La autoridad ha señalado que ciertos algoritmos incorporan variables que generan un impacto adverso desproporcionado, discriminando a los usuarios por factores ajenos al riesgo real, tales como:
    • La edad del asegurado.
    • Su condición socioeconómica.
    • La colonia o zona geográfica donde reside.
  • Indefensión y transparencia: Para la CONDUSEF, si una aseguradora utiliza una «caja negra» (un algoritmo del cual no se puede explicar la lógica interna) para rescindir, negar un pago o modificar las condiciones de un siniestro, deja al usuario en un estado de indefensión. La institución exige transparencia y recuerda que el código informático no exime a la compañía de fundar rigurosamente sus decisiones con base en las Condiciones Generales registradas y la legislación aplicable.
  1. La postura de la CNSF: Cumplimiento y Solvencia (RegTech)

La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) aborda la IA desde una perspectiva de estabilidad de mercado, control de riesgos internos y apego estricto a la Ley de Instituciones de Seguros y de Fianzas (LISF).

  • Sin ley específica, pero bajo el marco de la LISF: En México no existe aún una ley de IA exclusiva para seguros similar al EU AI Act europeo. Sin embargo, la CNSF aplica los principios generales de la LISF. Cualquier algoritmo predictivo utilizado para la suscripción de riesgos (underwriting) o el cálculo de reservas técnicas debe demostrar solidez estadística y actuarial. La IA no puede relajar los estándares de solvencia exigidos por la fórmula general o los modelos internos autorizados.
  • Apertura institucional y el modelo «On-Demand»: Existe un canal de apertura hacia las innovaciones que impulsan la inclusión financiera. Con el auge de pólizas dinámicas u on-demand (que se activan por geolocalización o uso mediante dispositivos conectados), la CNSF vigila que la contratación digital cumpla con los requisitos de consentimiento expreso, entrega formal de la póliza y claridad en las exclusiones.
  • Gobernanza y RegTech: La postura de supervisión de la CNSF se orienta a exigir que las aseguradoras cuenten con estructuras de gobernanza interna. Esto implica que las áreas de administración de riesgos de las compañías conozcan y controlen los sesgos de sus modelos informáticos para evitar desviaciones que afecten el patrimonio de la institución o el trato justo al público.

El Rol de la AMIS ante este entorno.

Por su parte, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) defiende el uso de la IA señalando que el análisis de datos permite reducir la siniestralidad (hasta en un 50% en ciertos programas de prevención) y agilizar la expedición de pólizas en segundos. No obstante, el gremio reconoce que el reto actual de la industria es equilibrar la eficiencia del algoritmo con esquemas de gestión sostenibles y éticos que no caigan en prácticas comerciales prohibidas o discriminatorias.

En resumen: El uso de IA es legal y va al alza en México para agilizar procesos, pero ni la CNSF ni la CONDUSEF validan el uso de algoritmos automatizados como justificación única para negar un siniestro o fijar precios discriminatorios. El principio de que el contrato de seguro es de buena fe y debe regirse por la transparencia de sus condiciones generales prevalece sobre cualquier decisión de un software.

 

FUENTE: https://gemini.google.com/app/2842d7b090b7cdf7?utm_source=app_launcher&utm_medium=owned&utm_campaign=base_all