Considero que esta comparecencia del Secretario de Hacienda en la 30 Convención de Aseguradores, que se llevó a cabo los días 11 y 12 de mayo de 2021, es muy importante, por en ella se plasma la realidad del sector Asegurador Mexicano y, se enfatizan algunos de los retos que, en la óptica de la Secretaría de Hacienda enfrentan las aseguradoras en el contexto actual

Es por ello que se transcribe la misma y, se hace énfasis en las propuestas que se necesitan llevar a cabo, que no tengo la menor duda, se materializarán.

El contenido de dicha comparecencia es el siguiente:

Arturo Herrera Gutiérrez: Sofía, me da muchísimo gusto poder estar con ustedes en esta Convención del 2021 de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, AMIS.

Esta es la 30ava. Versión de esta Convención, pero no es una Convención más.

Se da en un contexto muy específico para el México y el mundo, uno de los roles más importantes que tienen las aseguradoras y los seguros, es tratar de proteger o de investigar los riesgos que tienen para las personas y para su patrimonio, las contingencias y el que podamos celebrar esta Convención en el marco de las dos contingencias más fuertes en los últimos 100 años, una contingencia sanitaria y una económica, me parece que subraya e ilustra la relevancia que tienen este tipo de actividades.

Tiene además algunos elementos que me parece, no solamente miran a lo que estamos pasando, sino miran hacia enfrente.

La idea de tratar de centrar esta Convención en la inclusión financiera, el impacto de los seguros incluyentes en el desarrollo esencial como un énfasis para empezar la equidad, es el ver hacia el futuro y tratar de corregir temas en los cuales en nuestro país han sido claramente relevantes.

Hay mucho que tenemos que mejorar en este contexto, en nuestro país, y quisiera comenzar compartiendo con ustedes algunos números que ayudan a ilustrar el tamaño del reto.

La brecha en protección mundial de seguros, se estima en alrededor de 162 billones de dólares. De esta brecha, el 96 por ciento se ubica en economías emergentes como la nuestra.

Apenas el 1 por ciento de las pérdidas de desastres naturales en países en desarrollo, estaban aseguradas, contra 30 por ciento en países de desarrollo.

Esta cifra no ha mejorado de manera sustantiva hasta años recientes.

El Global Insurance Market Trance 2019, elaborado por la OCDE, refiere que en México, la penetración del seguro es de apenas 2.3 por ciento del Producto Interno Bruto.

Esto, lo posiciona como uno de los países con mejor cobertura como porcentaje del PIB de la Organización, cuyo promedio fue de 8.9 por ciento; es decir, el país promedio de la OCDE tiene una cobertura que es casi 4 veces más que la que tienen los mexicanos.

El pago per cápita promedio de seguros, fue de 216 dólares anuales, mientras que en Chile, por ejemplo, se pagó 2.4 veces más. En Argentina este pago alcanzó 1.45 veces más que el de México, mientras que el de Brasil fue 1.27 veces más.

En México el Gobierno Federal es la entidad que absorbe la mayor parte de los riesgos catastróficos, esto es, existe mucho por hacer.

En este sentido, al igual que lo acabas de mencionar, Sofía, estamos muy contentos de que en diciembre del año pasado se haya aprobado por la Cámara de Diputados del Honorable Congreso de la Unión la Ley de Gestión Integral de Riesgos, de Desastres y Protección, cuyo objetivo es definir las bases de coordinación entre los distintos órdenes de gobierno en materia de gestión integral de riesgos, de desastres y protección civil.

Esta Ley se encuentra actualmente en la Cámara de Senadores. En la medida que esta Ley sea una realidad permitirá a México crear las bases para la identificación de riesgos, previsión, prevención, mitigación, preparación, auxilio, recuperación y reconstrucción en casos de una emergencia.

Lo anterior, junto a una mayor penetración e inclusión de los seguros entre poblaciones vulnerables, implica que menos personas se verían empujadas a un ciclo de pobreza y, por lo tanto, podrán seguir contribuyendo a la economía nacional sin mayores interrupciones.

Similarmente, permitirá a las PYMES, liberar recursos para la inversión productiva y alcanzar un crecimiento sostenido.

De esta manera, la inclusión financiera, así como un énfasis en la equidad de género y la diversidad contribuirán al crecimiento económico y al bienestar de nuestro país En México la política nacional de inclusión financiera presenta el diagnóstico objetivo hacia estrategias y líneas de acción para impulsar la inclusión y las competencias económico-financieras, así como la protección al usuario de productos y servicios financieros en nuestro país.

Sin embargo, durante mucho tiempo el énfasis de la política de inclusión financiera estuvo enfocado en aquellos productos más sencillos y fáciles de entender.

 Aquellas actividades donde hay gastos contingentes como el de seguro o de mucho tiempo después como puede estar asociado el de las pensiones fueron dejadas de dar.

En ese sentido, nos sentimos muy contentos de que a través de su grupo de seguimiento de inclusión financiera se han realizado rondas de consulta donde participaron activamente diferentes actores, entre ellos la AMIS, y se recabaron más de 300 comentarios.

Resultado de esto, se fortalecieron el diagnóstico, se reajustaron objetivos y estrategias, se modificaron y agregaron líneas de acción, tales como facilitar el acceso al producto y servicios financieros para personas y PYMES y, en particular, la línea de acción 1.3.4, impulsar la regulación que fomente el uso de seguros masivos y microseguros que complementen la oferta actual.

Así, en la sesión del Consejo Nacional de Inclusión Financiera y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para el diseño del Plan Nacional de Inclusión Financiera 2020-2024, resalta participaron por primera vez los intermediarios financieros, las AFORES y la aseguradoras a sumarse a la construcción del plan.

Otro pilar relevante es la protección al consumidor que en México se materializa a través de la CONDUSEF y de cada una de las compañías que dan atención a los asegurados para resolver dudas, atender quejas y mejorar el servicio.

A estas tareas de inclusión debemos agregar una mayor relevancia en la equidad de género y la diversidad, con objeto de atraer el beneficio de los seguros a la mayor parte posible de la población y las PYMES.

Quisiera ahora dedicar algunos minutos a enfatizar algunos de los retos que, en la óptica de la Secretaría de Hacienda enfrentan las aseguradoras y entre los cuales quisiéramos trabajar con ustedes, en particular en el contexto actual.

Necesitamos continuar mejorando la gestión de la respuesta y la recuperación ante los efectos generados por el COVID-19, a través de medidas que garanticen la continuidad del negocio y ayuden a los clientes con nuevos sistemas y procedimientos.

Adaptar sus trámites de contratación, reclamación, ajustes, entre otros, para hacerlos mediante aplicaciones y herramientas en línea sin descuidar la seguridad de la información de sus clientes.

Innovar en coberturas derivadas en parte por la pandemia tales como los seguros paramétricos para cubrir a las MiPyMEs, y la población de bajo ingresos entre los riesgos de interrupción de sus operaciones.

Las aseguradoras también enfrentan el reto de innovar en las líneas de seguros individuales ante la implementación de modalidades del trabajo; por ejemplo, con la pandemia se modificaron los patrones de traslados y otros relacionados con el entorno laboral, tales como la necesidad del seguro para el equipo de cómputo en casa; instrumentar programas efectivos de acceso a seguros que mejoren la equidad de género y la diversidad.

Para lograr lo anterior, es necesario que los aseguradores recluten y atraigan a personal con habilidades en sistemas, análisis de datos y automatización.

Asimismo, las aseguradoras deben fortalecer y mejorar sus políticas de inclusión, equidad de género y diversidad. Nos da mucho gusto escuchar en tus palabras iniciales que justo hacia allá está apuntando la AMIS.

La mayor y acelerada digitalización también requiere de mejor conectividad enfrentar retos tales como el administrar la exposición a riesgos cibernéticos.

La constante en este sector debe ser la innovación en productos estrategias de venta, operación y atención a asegurados. Así, en paralelo a las acciones inmediatas que surgen de factores exógenos a las aseguradoras les invito a trabajar conjuntamente en el diagnóstico del sector de seguros en México, con una visión que busca detectar áreas de oportunidad y mejorar tanto en los procedimientos internos, como en la regulación que enfrentan las aseguradoras.

Es importante señalar que en colaboración con el Ensurance Environment Forum, la Secretaría de Hacienda está iniciando los trabajos para realizar este diagnóstico y su participación. Es, además de bienvenida, esencial.

¿Qué es lo que nosotros creemos que tenemos que ir realizando desde la Secretaría de Hacienda?

El marco normativo por sí solo no es suficiente para aumentar la inclusión, la equidad de género y la diversidad; se requieren esfuerzos complementarios en el ámbito de la educación financiera y la formación de la industria.

Se necesita una combinación adecuada de regulación y sentidos para desarrollarlos; una mayor penetración los seguros permitirá diversificar riesgos y liberar recursos para la inversión productiva.

Los seguros que cubren estos aspectos son herramienta estratégica para las diferentes agendas de desarrollo, por ejemplo, para el financiamiento pobre, desarrollo agrícola y rural, desarrollos de la seguridad social, entre otros.

Para que estos funcionen de mejor manera es importante que se fortalezca la implementación de tecnologías de análisis de datos y evaluación de riesgos, con el fin de aumentar sus capacidades; la segmentación que de ahí surja permitirá ofrecer tarifas más competitivas y acorde a las características individuales.

Lo anterior significa una mayor penetración de la industria de seguros en la economía especialmente en beneficio de la población de bajos ingresos y de las PYMES, así como mejorar la equidad de género y la diversidad.

Para fortalecer este vínculo estaremos firmando por parte de esta Secretaría la CONDUSEF, la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas y la AMIS un compromiso para impulsar la equidad de género, diversidad e inclusión del sector asegurador, al cual estaremos dando un seguimiento puntual para alcanzar los objetivos que nos hemos trazado. Por ello les invito a trabajar de manera conjunta en la mejora continua del Sector Asegurador por el bien de nuestro país.

Muchísimas gracias.