Para analizar la siniestralidad de las aseguradoras mexicanas, el sector divide el impacto financiero en dos métricas fundamentales: el costo promedio individual por caso (lo que llega a costar atender a un solo paciente con esa patología) y el volumen total de gasto acumulado (los padecimientos que de manera masiva drenan las reservas del sector).
Con base en los informes de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) y consultoras globales como Aon, las enfermedades y reclamaciones se clasifican de la siguiente manera:
- El Rey de la Siniestralidad: Cáncer y Tumores (Neoplasias)
El cáncer es, por amplio margen, el conjunto de padecimientos que genera el mayor impacto financiero para el sector asegurador en México.
- Monto Acumulado: Las aseguradoras mexicanas pagan más de 24,400 millones de pesos anuales únicamente en la atención de cáncer y tumores. Esto representa cerca de una cuarta parte de todos los pagos que realiza el sector salud privado.
- Costo Promedio por Caso: Un tratamiento oncológico general promedia los $2.68 millones de pesos, pero ciertos subtipos específicos elevan la cifra drásticamente:
- Cáncer de mama: Puede alcanzar con facilidad los $3.2 millones de pesos por el costo de terapias dirigidas, cirugías y reconstrucciones.
- Cáncer de próstata y ovario: Promedian entre $1.9 y $2.2 millones de pesos.
- Factor de presión: El costo de esta categoría se ha disparado debido a la introducción de medicamentos biológicos de última generación e inmunoterapias que, aunque aumentan la expectativa de vida, tienen precios exorbitantes.
- Los Siniestros Individuales Más Caros (Mayor Severidad)
Existen padecimientos que tal vez no se presentan con tanta frecuencia como la diabetes o la hipertensión, pero cuyo costo por un solo evento es devastador, obligando a los usuarios a contar con sumas aseguradas robustas:
- Enfermedades Hematológicas y del Sistema Inmune (Leucemias, VIH, trastornos de la médula): Son los casos individuales con el costo promedio más alto del mercado, superando los $4.2 millones de pesos por paciente debido a la necesidad de tratamientos de por vida, quimioterapias de alta especialidad o trasplantes de médula ósea.
- Enfermedades del Sistema Nervioso y Cerebrovasculares: Las afecciones neurológicas promedian los $2.67 millones de pesos. Destacan las hemorragias intracerebrales o ictus, con intervenciones quirúrgicas de alta complejidad y estancias prolongadas en terapia intensiva.
- Enfermedades Congénitas y Genéticas: Aquellos padecimientos crónicos detectados desde el nacimiento o periodos perinatales representan un costo promedio de $2.58 millones de pesos. Muchos de estos casos se convierten en «siniestros vivos» de muy larga duración (atención médica constante durante décadas).
- Insuficiencia Renal Crónica: Con un costo promedio de $2.38 millones de pesos, la necesidad de hemodiálisis repetitivas y protocolos de trasplante de riñón sitúan a esta enfermedad derivada de la diabetes como un gasto crónico y pesado.
- Padecimientos de Alta Frecuencia (Mayor Volumen de Reclamación)
Hay dolencias que individualmente tienen un costo menor al de un cáncer, pero al presentarse en miles de asegurados simultáneamente, ejercen una enorme presión sobre las primas:
- Trastornos Musculoesqueléticos y de Espalda: Es la segunda categoría en gasto total acumulado para las aseguradoras, absorbiendo más de $12,600 millones de pesos. Las cirugías de columna, hernias de disco y tratamientos de articulaciones son sumamente comunes y costosas en insumos (prótesis, titanio, material quirúrgico).
- Enfermedades del Aparato Digestivo: Colecistitis (problemas de vesícula), apendicitis y hernias representan el tercer gran bloque de gasto masivo.
- Accidentes Graves y Traumatismos: Las aseguradoras erogan más de $10,200 millones de pesos anuales en la atención de fracturas, traumatismos craneoencefálicos y cirugías reconstructivas derivadas de siniestros viales o accidentes mayores. El costo promedio de un accidente grave se sitúa en $2.28 millones de pesos.
¿Por qué son tan costosos estos padecimientos en México?
- Tecnología Médica e Insumos Importados: El uso cada vez mayor de cirugías robóticas (como el sistema Da Vinci) y la dependencia de dispositivos médicos cotizados en dólares o euros elevan los precios de quirófano de forma acelerada.
- Envejecimiento Poblacional: El 40% de los pagos por siniestros de gastos médicos en el país se concentra en personas mayores de 60 años, rango de edad donde coinciden la cronicidad de las enfermedades y la baja reserva funcional del paciente.
- Falta de Prevención: La mayoría de las reclamaciones llegan a la aseguradora en etapas avanzadas o críticas (por ejemplo, infartos ya en evolución o cáncer en etapa III o IV), lo que elimina la posibilidad de tratamientos preventivos de bajo costo.
FUENTE:
https://gemini.google.com/app/34672010a76616b3?utm_source=app_launcher&utm_medium=owned&utm_campaign=base_all