Existe una alerta roja sobre cómo los eventos climáticos extremos (como huracanes y sequías) están afectando la siniestralidad en los ramos de daños.

El cambio climático ha dejado de ser un riesgo hipotético para convertirse en el factor que más está estresando los estados financieros de las aseguradoras en 2026.

La AMIS y organismos internacionales han emitido una «alerta roja» debido a que la frecuencia y severidad de los eventos climáticos están rompiendo todos los modelos actuariales históricos.

Aquí desarrollo los puntos fundamentales de este impacto en el ramo de Daños:

  1. El Incremento en la Siniestralidad Hidrometeorológica

A inicios de 2026, la AMIS reportó que durante el año anterior (2025), el pago de siniestros por riesgos hidrometeorológicos en México ascendió a 11,300 millones de pesos, lo que representó un incremento del 70% respecto a 2024.

  • Eventos de Baja Intensidad, pero Alta Frecuencia: Lo más preocupante no son solo los grandes huracanes catastróficos (como el recuerdo de Otis), sino las «lluvias atípicas» y tormentas locales. En 2025, tan solo cinco días de lluvias intensas en el Golfo de México generaron indemnizaciones por más de 5,600 millones de pesos.
  • Vulnerabilidad de Infraestructura: El crecimiento urbano en zonas de riesgo (costas y cuencas) está multiplicando el valor de los bienes expuestos, elevando el costo promedio por siniestro.
  1. La Paradoja de la Sequía

Aunque asociamos el cambio climático con agua, las sequías extremas en el norte y centro de México están afectando la siniestralidad de formas indirectas pero costosas:

  • Hundimientos y Daños Estructurales: La extracción excesiva de mantos acuíferos por sequías prolongadas altera la estabilidad de los suelos, provocando grietas y daños en cimientos que son reclamados bajo coberturas de daños a la propiedad.
  • Incendios Forestales: La falta de humedad ha disparado la frecuencia de incendios que ya no solo afectan bosques, sino zonas de interfaz urbana y parques industriales.
  1. La Respuesta del Sector: Seguros Paramétricos

Ante la dificultad de valuar daños tradicionales de forma rápida tras un desastre masivo, el 2026 marca el auge de los seguros paramétricos.

  • ¿Cómo funcionan?: A diferencia del seguro tradicional que requiere un perito para valuar la pérdida, el seguro paramétrico paga una suma preestablecida si se alcanza un «parámetro» medible (ej. si un huracán categoría 4 toca tierra en un radio de 50 km o si la lluvia supera los 150 mm en 24 horas).
  • Velocidad: Esto permite que el asegurado reciba fondos en días, no meses, garantizando la continuidad operativa de empresas y gobiernos.
  1. Bonos Catastróficos y Reaseguro

El costo de protegerse contra el cambio climático ha hecho que el reaseguro (el seguro de las aseguradoras) se encarezca drásticamente.

  • Transferencia de Riesgo: El Gobierno de México y grandes corporativos están recurriendo a Bonos Catastróficos colocados en mercados internacionales para este 2026, buscando capital para cubrir eventos que el mercado de seguros local ya no puede absorber por sí solo.
  • Endurecimiento de Condiciones: Las aseguradoras están siendo mucho más estrictas en la suscripción, exigiendo mayores medidas de prevención (como muros de contención o sistemas de drenaje reforzados) para aceptar riesgos en zonas costeras.
  1. El «Gap» de Protección

A pesar de la alerta, en México la brecha de aseguramiento sigue siendo crítica:

  • Solo el 6.5% de las viviendas en el país cuentan con un seguro de daños voluntario (fuera del vinculado a hipotecas).
  • Esto significa que el cambio climático no solo afecta la rentabilidad de las empresas, sino que pone en riesgo la estabilidad financiera de las familias, ya que la mayoría de las pérdidas climáticas terminan siendo absorbidas por el patrimonio personal o el presupuesto público.

FUENTE: https://gemini.google.com/app/c58c7d2c170638cf?utm_source=app_launcher&utm_medium=owned&utm_campaign=base_all