El uso de motocicletas ha venido presentando un crecimiento continuo dentro de la flota vehicular en México. La popularidad ha ido en aumento por diversos factores, el menor costo de adquisición, el uso como vehículo de recreación y, en algunos modelos, la buena eficiencia de combustible además de resultar como una solución al problema del congestionamiento y estacionamiento. El impacto ambiental también es poco en los términos de proceso de fabricación, consumo de combustible, emisiones contaminantes, ocupación de espacio y reciclabilidad.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), actualmente existen 4.1 millones de motocicletas circulando en México, de las cuales, solo el 8.6% tienen contratada una póliza de seguro, según datos que reportó la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).
El seguro de motocicleta no debe ser un gasto, al contrario, es una inversión a largo plazo que garantiza la protección física del conductor y de terceros en caso de una eventualidad.
Un seguro de moto es un contrato de seguro destinado a cubrir los riegos creados por la conducción de motocicletas.
El Reglamento de Tránsito, publicado en la Gaceta Oficial de la Secretaria de Seguridad Pública de la Ciudad de México (SSP-CDMX), obliga a los usuarios de motocicletas, a tener contratada como mínimo una póliza de responsabilidad civil por daños a terceros, la cual garantiza la tranquilidad tanto de peatones, ciclistas, autos y motos, como del mismo conductor.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) sugiere al conductor de una motocicleta, que evalúe y compare a las diferentes aseguradoras, con el fin de saber qué coberturas son útiles en la contratación de una póliza de seguro de moto.
Además de la modalidad básica obligatoria, existen otras ampliaciones del seguro de Responsabilidad Civil que son voluntarias, cubriendo las posibles indemnizaciones a terceros más allá de lo incluido en el seguro obligatorio.
El número de gente que adquiere una motocicleta día con día, ha provocado que las compañías de seguros hayan ampliado su oferta de seguros de moto, tanto en cantidad como en variedad.
Existen diversas variedades de seguro de motocicleta, que ofrecen distintas coberturas y garantías.
Las principales coberturas que se pueden contratar para una motocicleta, son las siguientes:
Robo total
Daños materiales
RC Bienes
RC Personas
RC Fallecimientos
Asistencia Legal Y Fianza
Gastos Médicos Ocupantes
Auxilio Vial
Muerte accidental del conductor
Seguro de Llantas
Cirugía Estética por Accidente
Robo Parcial
Equipo Especial
Accesorios
Otras coberturas que puedes encontrar son las siguientes:
Asistencia Completa para Motos: se ampara la asistencia vial ilimitada, grúa, paso de corriente, gasolina y cambio de llantas de la motocicleta, y otros beneficios en caso de accidente cuando te encuentres de viaje.
Casco y/o vestimenta: se ampara la sustitución del casco y/o vestimenta por daños a consecuencia de una colisión o volcadura.
Extensión de Responsabilidad Civil y Defensa Jurídica: al contratar las Coberturas de Responsabilidad Civil por Daños a Terceros en sus bienes y personas así como la Defensa Jurídica, se cubre al asegurado aún cuando vaya conduciendo otra motocicleta (siempre y cuando sea de las mismas características y de uso particular). Esta Cobertura operará bajo las mismas bases, límites, deducibles y exclusiones.
Si has contratado el seguro de moto más básico, que es el obligatorio, solo cubrirá los daños personales y materiales que puedas causar a terceras personas.
El Problema de la Siniestralidad en Motocicletas.
Los siniestros en Motocicleta se generan por:
- Choques con otros autos o motos.
- Pérdida del control de la conducción de la motocicleta.
- Derrapes.
- Caídas.
- Alcance con otro vehículo por falta de cálculo en distancias.
- Impacto con bardas, postes o banquetas.
- Atropello.
- Accidentes por filtración en el tránsito vehicular, al ir circulando entre carriles.
- Caída de objetos al conductor.
Estos siniestros generan en los conductores:
- Luxaciones
- Fracturas
- Qumaduras
- Amputaciones
- Politrauma
Y en los terceros, daños personales y materiales.
Una de las principales razones por la cual los motociclistas mueren es debido a que el vehículo por sí mismo no brinda una protección en caso de accidente de tráfico. Un automóvil, posee estructuras y sistemas de retención que proveen protección al conductor o a los acompañantes. Adicionalmente, tiene mayor estabilidad al contar con cuatro ruedas, y debido a su tamaño, es más visible.
Una motocicleta, en comparación con los automóviles, carece de características que contribuyen directamente con la seguridad del ocupante. Producto de décadas de investigación en el mundo, se ha establecido que el uso de cascos de protección, son el equipo de seguridad de mayor protección para los usuarios de motocicletas disminuyendo considerablemente las tasas de mortalidad y de lesiones.
El uso del casco de seguridad previene lesiones mortales en un 37%. Muchos otros factores afectan la mortalidad y las lesiones en motociclistas. El gobierno federal, local, organizaciones civiles y la población en general tienen responsabilidad en la promoción de la seguridad vial para los motociclistas. Los usuarios también tienen que tomar responsabilidad en la propia seguridad, deben aprender a manejar éste tipo de vehículos, obtención de licencias, portar el equipo de seguridad adecuado y evitar manejar bajo la influencia de alcohol. En el mismo sentido, los conductores de vehículos deben tomar conciencia de los motociclistas y compartir las vialidades entre ellos y con los motociclistas.
De 1999 a 2009 las muertes entre los usuarios de motocicletas aumentaron 332.2%. Llama la atención que, durante el mismo periodo, el número de motocicletas en el país incrementó 312%. De acuerdo con el análisis de datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, los motociclistas constituyeron el 23% de los 1.4 millones de personas que reportaron haber sufrido un accidente vial sin consecuencias fatales en el país.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los accidentes de tránsito causan 1.2 millones de defunciones anuales y representan la principal causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años en todo el mundo. El 23% de todas estas muertes se concentra en los motociclistas, el 22% en peatones, y el 4% en ciclistas. Es decir, el 49% de todas las muertes por accidentes viales se concentra en los usuarios más vulnerables de la vía pública, según muestran las cifras de OMS en el Informe sobre la situación mundial de la seguridad vial 2015.
La OMS identifica cinco principales factores que aumentan el riesgo de las lesiones causadas por el tránsito:
- El exceso de velocidad
- La conducción bajo los efectos del alcohol
- No usar de casco por los motociclistas
- No usar los cinturones de seguridad y
- No emplear medios de sujeción para los niños
En el caso de los motociclistas, utilizar correctamente un casco certificado (por las normas DOT y ECE) reduce 40% el riesgo de morir durante un accidente y puede disminuir alrededor del 70% de una lesión severa. De ahí la importancia no sólo de usar el casco, sino de asegurarse que su calidad se encuentra certificada.
De acuerdo con la OMS, el casco cumple tres funciones:
1) Reduce la desaceleración del cráneo y, por lo tanto, el movimiento del cerebro al absorber el impacto. El material mullido incorporado en el casco absorbe parte del impacto y, en consecuencia, la cabeza se detiene con más lentitud. Esto significa que el cerebro no choca contra el cráneo con tanta fuerza.
2) Dispersa la fuerza del impacto sobre una superficie más grande, de tal modo que no se concentre en áreas particulares del cráneo.
3) Previene el contacto directo entre el cráneo y el objeto que hace impacto, al actuar como una barrera mecánica entre la cabeza y el objeto.
Los motociclistas que no usan casco corren un riesgo mucho más alto de sufrir algún tipo de traumatismo craneoencefálico o una combinación de ellos.
Los cascos aportan una capa adicional a la cabeza y, de ese modo, protegen de alguna de las formas más graves de traumatismo cerebral, declara OMS en su manual de seguridad vial para decisores y profesionales sobre cascos.
«Es posible que en el futuro los motociclistas se conviertan en un grupo de mayor peso relativo en términos de morbi-mortalidad. De ahí que la OMS ha llamado la atención sobre las necesidades particulares de los usuarios de la vía pública más vulnerables», puntualizan los investigadores del INSP.
Para prevenir lesiones y accidentes viales:
– promovamos el uso de cascos certificados;
– respetemos los límites de velocidad;
– no manejemos bajo el efecto del alcohol;
– ni usemos el celular mientras conducimos.
Usa la cabeza, ponte casco. Fuente para este tema de “El problema de la siniestralidad”: https://www.insp.mx/avisos/3889-accidente-motocicleta.html
Siniestralidad en motocicletas en el 2020.
Los índices de siniestralidad ha ido en aumento hasta en un 34% durante los últimos 4 años, y del año 2000 al 2020 se promedia un incremento de hasta 875% en cuestión de la muerte en contra de los motociclistas.